sábado, octubre 29, 2005

Sara en el día de las brujas

Hoy se celebró el día de los niños en todas partes. Salimos por la tarde la mamá, el papá, Esteban y Sarita disfrazada como la pueden ver acá de Vaca Lola.

Primero pasamos por el Parque del Salitre por que el papá le había prometido comprarle una mazorca asada. Se le dió toda una mazorca tierna y se la comió completamente toda en el camino a Cafam de la Floresta. Definitivamente adora las mazorcas. Con qué gusto se la comió.

En Cafam anduvo caminando con su disfraz de Vaca Lola y fue la sensación de todo el que pasaba. Fuimos a Hamburguesas del Corral y todos los dependientes salieron a saludarla, aunque ella, tímida, no dió ni un solo saludito.

Al ratico llegó su abuelita y estuvimos caminando un ratico. Luego nos fuimos a hacer algunas compras, a montar en las maquinitas que es parada obligada siempre en Cafam y regresamos a la casa pasadas las seis de la tarde. Ya estaba un poco cansada. Esteban en cambio durmió todo el tiempo. Ni se dió cuenta que habíamos salido.

Finalmente, a dormir. Se acostó temprano como casi todos los días.

lunes, octubre 24, 2005

Interacción de los niños...

...con sus compañeros. (Artículo extraido del diario El Tiempo)

El mejor indicador de su adaptación social y emocional, entonces, no es la inteligencia ni el comportamiento que tenga en el colegio.

Los niños que son destructivos y agresivos, así como aquellos más inhibidos que no logran hacerse un lugar en la cultura infantil, están en un mayor riesgo de tener problemas emocionales en el futuro.

Hay dos factores que son clave para evaluar si su hijo está teniendo un buen desarrollo social. El primero es la aceptación por su grupo de iguales. Esta, habitualmente, se produce cuando el niño tiene un comportamiento cooperativo, se comunica fácilmente con los otros y no presenta ansiedad social.

El segundo factor es la presencia de amistades, donde hay una mutua relación de profunda intimidad entre un niño y otro, en la que ambos se benefician.

Normalmente detrás de un pequeño con un buen nivel de aceptación social se ha descrito que hay una familia con padres cálidos, cercanos y que están preocupados de dar espacio para el desarrollo de la autonomía.

Otros elementos que influyen en el desarrollo social en la infancia y en la adolescencia son las oportunidades que tienen los niños de estar y jugar con otros.

Los que no cuentan con esta posibilidad suelen quedarse aislados en relación con su grupo social y experimentan sentimientos de exclusión. En este sentido los hijos únicos están en una cierta desventaja. Por eso es importante ayudarlos a que compartan tiempo con otros niños.

La familia debe asumir que tiene un papel importante en el desarrollo de la sociabilidad de los niños, y que puede ayudarlos a convertirse en personas más comunicativas, entretenidas y altruistas. Eso hará que el niño sea más atractivo y querido por sus compañeros.

Si su hijo tiene problemas en el área social estimúlelo, pero no lo presione excesivamente porque será contraproducente; si sus esfuerzos no dan resultado, pida ayuda. Ser excluido del grupo es una situación dolorosa en la infancia y en la adolescencia .

El hijo único
Benjamín, de 9 años, es el hijo único. Sus padres están muy centrados en sus logros profesionales, y aun cuando ellos son buenas personas y lo quieren mucho, destinan poco tiempo para conversar con él.

Por eso el niño estuvo pasando por una gran sensación de aislamiento y soledad. Se sentía rechazado por sus compañeros cuando en realidad no lo era, simplemente él no respondía a los llamados e invitaciones de los niños que terminaron desistiendo porque lo encontraban un poco aburrido.

Los padres buscaron consejo y se pusieron en la tarea de ponerse al tanto de los intereses de su hijo. Lograron que tuviera contacto con otros niños.

Favorezca el desarrollo
Ayude a los niños a tener comunicación verbal teniéndola con ellos, cuidando que esta sea afectuosa, de manera que el pequeño pueda aprender con ejemplo a ser socialmente competente.

Permita que tenga contacto con otros niños de su edad a través de invitaciones y permisos.
Trate de tener una sincronía emocional con lo que le sucede a su hijo, de manera que perciba lo que le pasa. Esté al tanto de sus preocupaciones y sentimientos.

Enséñele estrategias sociales para integrarse. Por ejem-plo, a manejar las dificultades que se le presentan en la relación con otros, el estrés que produce hacer amigos o a no ceder con asertividad (decir lo que piensa sin perder el respeto a los que opinan de otra manera) a la presión de grupo.

Muéstrele cómo hacer cumplidos, pedir disculpas o permiso, sonreír, mirar a los ojos cuando habla o escucha a alguien o hacer preguntas inteligentes. Todo eso es importante.

Fuente: María Elena López, psicóloga
NEVA MILICIC*EL MERCURIO (CHILE)* Psicóloga clínica y educacional, doctorada de la Universidad de Gales y autora del libro ‘Déficit atencional’.

domingo, octubre 23, 2005

Test para los niños

Este es un test para medir las habilidades sociales de los niños. Es un artículo extraido del diario El Tiempo en Internet.

Los niños que se relacionan de manera afectiva y amable con los demás, defienden sus derechos, expresan sus sentimientos, opiniones y creencias, se esfuerzan por ayudar a sus compañeros, se adaptan a las normas sociales y disfrutan los juegos con sus pares. Además, gozan de una autoestima fuerte, tienen la sensación percibida de ser capaces y competentes, están más motivados y dispuestos para aprender y en general viven con mas tranquilidad y menos estrés.

Los logros del niño en el ámbito escolar implican un proceso de adaptación exitoso que no solo tiene que ver con las capacidades cognoscitivas e intelectuales. Las habilidades sociales o las herramientas para establecer y mantener relaciones interpersonales gratificantes juegan un papel vital.

Ser hábil socialmente se aprende. La mayoría de los niños desean formar parte del mundo social, pero a veces no saben cómo. Por eso los padres pueden enseñarles estrategias sociales con las que puedan integrarse.

Evalúe las habilidades sociales de su hijo
El desarrollo de las habilidades sociales tiene su punto crítico en la infancia. Es muy importante identificar problemas o dificultades existentes en esta etapa, ya que el déficit en las habilidades está vinculado con la presencia de ansiedad, aislamiento, inseguridad, tristeza, retraimiento, agresividad, problemas de concentración o desinterés académico que pueden llevar al bajo rendimiento o ausentismo escolar. En la vida adulta está relacionado con depresión, adicciones y fobias sociales entre otras.

Conteste a cada pregunta con SI o NO dependiendo del comportamiento que usted observe en el niño.

  1. Usa con frecuencia el humor para relacionarse con los demás o enfrentar conflictos.
    Le cuesta trabajo decir "no". Cede a la presión de sus amigos.
  2. Defiende sus derechos con firmeza pero sin atacar a los demás.
  3. Tiene conflictos con sus compañeros y profesores. Pelea constantemente y culpa a los demás.
  4. Entiende las reglas de los juegos.
  5. Frente a un problema se desespera y le cuesta trabajo encontrar una solución.
  6. Disfruta el contacto físico con otros niños.
  7. Prefiere trabajar solo.
  8. Se interesa por hacer amigos nuevos.
  9. Se queja frecuentemente de que no encuentra con quién jugar en le recreo.
  10. Es aceptado y querido por sus compañeros (pocos o muchos).
  11. Le cuesta trabajo hacer amigos nuevos.
  12. Expresa afecto por sus amigos.
  13. Se le dificulta compartir.
  14. Muestra complicidad con sus amigos.
  15. Es muy competitivo. Siempre quiere ganar.
  16. Se siente parte del grupo. Expresa complicidades con sus miembros.
  17. Usa gestos amenazantes y lenguaje despectivo o grosero cuando no está de acuerdo con algo.
  18. Se muestra amable y comprensivo con los amigos y es percibido por estos como alguien querido y confiable.
  19. Inicia y sostiene conversaciones. Disfruta hablar con otros.
  20. Manifiesta temor de que sus compañeros se burlen de él, lo rechacen o hieran física o verbalmente. No se siente perteneciente a ningún grupo.
  21. Muestra interés por lo que otros dicen. Escucha con atención.
  22. Impone sus ideas . Quiere que los demás actúen como él desea. Puede recurrir a la amenaza o manipulación para lograrlo.
  23. Se divierte con los amigos y muestra alegría y deseo de compartir con ellos.
  24. Cuestiona, censura y desaprueba permanentemente el comportamiento de los compañeros.
  25. Le gusta hacer chistes.
  26. Le cuesta trabajo reconocer los derechos a los otros niños.
  27. Ayuda a los demás cuando están en situaciones difíciles.
  28. Le teme a ser rechazado o hacer el ridículo si dice lo que piensa.
  29. Se interesa por ayudar a sus amigos o por su bienestar.

Resultados
Si contesto sí a la mayoría de respuestas pares es necesario observar detenidamente estos comportamientos en el niño para identificar en qué circunstancias ocurren, con qué frecuencia y qué podrían estarlos causando.

Algunas veces corresponden a expresiones típicas de la etapa en la que se encuentran. En otros casos son la manifestación de conflictos emocionales por los que el niño está atravesando, como la separación de los padres, la falta de tiempo para estar con él, etc. (En este caso sería conveniente contar con ayuda profesional). La mayoría de las veces de lo que se trata es de que por diversas razones, el niño no tiene desarrolladas estas habilidades.

Si este es el caso, revise estas recomendaciones:

Enseñe al niño directamente y través del ejemplo a demostrar interés por lo que las otras personas dicen, a comprender los sentimientos de los demás y a expresar los suyos abierta y positivamente.

Hacer uso de la lógica para analizar los problemas, ensayar soluciones creativas.

Muéstrele con cosas concretas las consecuencias sociales de la agresión, por ejemplo que hiere a otros, o que puede ser rechazado por estos.

Ser colaborador y solidario.

Enséñele a buscar estrategias para no sentirse excluido del grupo.

A Hacer respetar sus derechos de manera firme pero no agresiva.

A convencer sin imponer, a responder a las bromas, a evitar líos, a tomar decisiones simples y a cooperar con otros.

Hágale un inventario de las ventajas de trabajar en grupo, encontrar amigos nuevos, actuar con sensibilidad y tacto para no generar conflictos.

Estimule los contactos con los compañeros, estos son una fuente de apoyo emocional.

Hágale ejercicios para desarrollar la empatía del tipo: "Cómo crees que se sentiría tu amigo si tú...""Cómo te sentirías tú si estuvieras en el lugar de tu amigo".

MARÍA ELENA LÓPEZ*Especial para EL TIEMPO* Psicóloga. Autora de la obra ‘Como Estimular la Inteligencia Emocional de los Niños’

Experimento de Video

Este es el primer video que publicamos en nuestro blog. Se trata de la primera comunión de Emilio e Isabela que se llevó a cabo el pasado 22 de Octubre.

Para poderlo ver basta con hacer click sobre la foto. Es aconsejable contar con una conexión de banda ancha a Internet, ojalá de al menos 400kbps. De ahí para abajo lo mejor es ir a preparar un tintico y armarse de un poco de paciencia.

Envíen sus comentarios.

sábado, octubre 22, 2005

Una Primera Comunión


Isabela y Emilio, los hijos de La Nena, están listos para su primera comunión. Ella tiene 9 años, él tiene 11 y Sarita, la primita tiene dos años. La ceremonia ocurrió en la iglesia del barrio Contador detrás de la Olímpica de la Av. 19 con calle 136.

La mamá estaba tensionada ese día. Ese vestido blanco de Isabela era su motivo de tensión. Cualquier cosita y el vestido se manchaba. La pobre Isa estaba conminada a casi no tocar nada para mantener la blancura todo el día, sobretodo para la foto oficial del evento.

Al final, el que terminó echándose la Coca-Cola encima antes de las fotos fue Emilio. Nada que un trapo húmedo no arreglara en dos segundos. Tod oresultó muy bien y los niños pasaron un gran día.

sábado, octubre 15, 2005

Serán hermanos?

Esta es la imagen de Esteban dos meses después de nacido. Haz click acá para ver la imagen de Sara a la misma edad.

Qué tal? El parecido es evidente. Aunque uno podría decir que todos los niños son iguales o al menos muy parecidos. Pero es que acá el airecito de familia es evidente.

sábado, septiembre 24, 2005

Cómo elegir colegio

¿Qué tipo de persona quiere formar? ¿Cómo es el niño? ¿Cuáles son sus aficiones? son preguntas que los padres deben hacerse en este proceso.

Por esta época es constante la pregunta ¿qué colegio me recomienda? (sobre todo para los que trabajamos en el tema de la educación). La razón tiene que ver con que los planteles de calendario B están comenzado su proceso de admisión y dentro de poco serán los de calendario A.

Para que los padres tengan más elementos al momento de hacer la selección, les damos cuatro consejos y los puntos clave de una norma de Icontec, expedida en 1999, que da orientaciones a directivas de colegios sobre cómo deben construirlos.

Los consejos
1. Piense qué tipo de persona quiere formar. ¿Una que tenga mayor énfasis en las humanidades o en ciencias? ¿Qué no se case con credos o, por el contrario, que tenga formación religiosa? Los colegios están claramente definidos en esos aspectos. Unos tienen fama de exigentes; otros, de flexibles.

Averigüe por los que más se asemejan a las características de su familia. Eso lo puede hacer con egresados, padres de familia, maestros y leyendo el Proyecto Educativo Institucional (PEI) y los manuales de convivencia. Esos documentos tienen consignada, de manera detallada, ese tipo de información. La mayoría la tiene publicada en sus páginas en Internet.

2. Ahora piense que el colegio es para el niño no para usted. ¿Cómo es él?: conversador, inquieto, sociable y extrovertido o disciplinado y poco sociable. El primero va mejor con un plantel de métodos pedagógicos alternativos; el segundo, en uno donde la disciplina es importante.

3. Indague por esos extras que usted desea. Los padres siempre quieren para su hijo una mejor formación de la que tuvieron, por eso esperan que les enseñen más sobre el manejo de computadores, Internet y, en general, las nuevas tecnologías; pero también que les enseñen a nadar, a interactuar con los demás e incluso a desarrollar esas competencias que se requieren en la vida laboral.

4. Haga cuentas. Desde el proceso de admisión hay que tener plata. Aunque la gran mayoría permite bajar el formulario de red, la inscripción cuesta entre 35 mil y 155 mil pesos, dependiendo del colegio. Después hay que disponer de una cantidad de dinero para pagar la matrícula que es el 10 por ciento del total de lo que cuesta el año escolar. Por ejemplo, si vale 7 millones de pesos, el 10 por ciento (700 mil pesos) correspondería a la matrícula y la cifra restante debe dividirse en diez meses que es lo que vale la pensión.

No es obligatorio pagar alimentación y transporte y mucho menos bono.

No olvide
Cerciórese de que el colegio que dice ser bilingüe lo sea. Estos dan la mayoría de las clases en un segundo idioma e incluso enseñan la cultura del otro país.

Fíjese en el calendario. No todos los colegios operan con el mismo año escolar. Los de calendario A comienzan los primeros días de enero y tienen en junio y diciembre vacaciones (largas a fin de año).

El B inicia a mediados de agosto. Los estudiantes salen a vacaciones a mediados de diciembre y entran a mediados de junio y las vacaciones largas son entre julio y agosto.

Finalmente, el calendario C da el mismo número de semanas de vacaciones a los estudiantes a mitad y a final de año y comienza en enero.

Pregunte por el proceso de admisión. Tenga presente que el tipo de calendario del plantel sirve para saber cómo es.

En el caso del calendario B, hay que comprar el formulario de inscripción con un año de anticipación. Por ejemplo, un niño que ingresará en agosto del 2006 tiene que adquirir su formulario en noviembre de este año.

Calcule la distancia del colegio a la casa para que los niños no tengan que recorrer largos trayectos.

Tenga en cuenta si el colegio deja muchas tareas que impidan a los pequeños tener tiempo libre para disfrutar con sus amigos y su familia, y si da espacio de diálogo entre los padres, los estudiantes y las directivas.

ÁNGELA CONSTANZA JEREZ Subeditora de Vida de Hoy

Fuentes: ‘Cómo elegir el colegio adecuado’ de Alejandra Gáfaro y Ximena Fidalgo; Ministerio de Educación, Elsa Castañeda, consultora de la Fundación Restrepo Barco; Víctor Manuel Gómez, director del Instituto de Investigación en Educación de la Nacional, y Francisco Cajiao, columnista de EL TIEMPO.

Efectos del ajedrez en los jóvenes

Manuel Nieto, magíster en Administración Deportiva y Entrenamiento de Louisville (E.U.), cuenta los resultados al enseñar este juego.

Cuando se me encomendó la misión en el 2000 de ponerme al frente del programa de ajedrez del colegio San Jorge de Inglaterra, de Bogotá, consulte, indagué y pensé por un buen tiempo qué rumbo tomar.

Entonces encontré en la obra Desarrollo del pensamiento crítico y creativo a través del ajedrez, de Robert Ferguson, doctor en educación de la Universidad de Pensylvania (E.U.), una luz que me sirvió de guía. El ajedrez debía ser algo más que un juego.

Desde entonces tenemos un verdadero laboratorio de ajedrez: un salón destinado a aprenderlo y jugarlo. He encontrado, en primer lugar, que a los niños les resulta sencillo, entretenido y útil el hecho de ejercitar su memoria visual, su lógica y su creatividad mediante la solución de ejercicios gráficos y juegos aplicados.

En segundo lugar, con las competencias deportivas (como actividad extracurricular) desde el primer grado, que desarrollan la competencia leal y la tolerancia. Los alumnos interesados participan de los entrenamientos y fogueos que definen los seleccionados del colegio a los torneos de la Uncoli (Unión de Colegios Internacionales) y Asocoldep (Asociación Colombiana de Educación Privada), eventos en los que el desempeño deportivo de nuestros estudiantes es muy sobresaliente.

En tercero, los Campamentos de Ajedrez (que buscan aprovechar sana y eficazmente el tiempo de vacaciones, únicos en su género en Latinoamérica) les han aportado a los estudiantes enseñanzas de otros niños y jóvenes que los han enriquecido enormemente.A nosotros nos ha servido este enfoque para convertirnos en líderes y abanderados de este juego ciencia a nivel colegial pero, sobre todo, para obtener mejores resultados en los niños: aprender a solucionar problemas matemáticos y comprender lectura.

Además, han incrementado su nivel de confianza en sí mismos y mejorado la planeación, organización metódica del estudio, capacidad de trabajar en silencio, ubicación más precisa del tiempo y del espacio, visión más objetiva de las propias capacidades, paciencia y memorización, entre otras muchas habilidades. También nos ha permitido tener relaciones con organizaciones en otros países.

www.geocities.com/magniajedrez, manuelguillermonieto@yahoo.com.

Envíenos una experiencia educativa que haya servido para su formación, acompañada de una foto suya a
conjer@eltiempo.com.co

sábado, septiembre 10, 2005

Enseñar a gastar y ahorrar

Eso es posible con paciencia y estrategias de acuerdo con la edad. Aquí están algunos consejos.
Cuando Sebastián (9 años) le rogó a su mamá que le comprara unas Total 90 (las zapatillas de moda que todos sus compañeros querían tener), ella no pensó en sus notas; le propuso un desafío: si él lograba reunir la mitad de la plata, ella aportaría el resto.

Aunque en rigor todo el dinero iba a salir de su bolsillo, Andrea Cornejo sabía que apostaba a una inversión rentable. Incentivándolo a ahorrar parte de la mesada, su hijo sería dueño de algo intangible, pero fundamental en su futuro: buenos hábitos en el manejo del dinero.

"En los países desarrollados la capacidad de ahorro es un valor, y esa habilidad para no despilfarrar hay que incorporarla desde pequeños", comenta Oriana Valverde, presidenta de la Asociación de Psicólogos Infanto Juveniles.

"Si le dices a un niño chico que no tienes plata, quizás te conteste que vayas al banco y pidas más; entonces, hay que hacer todo un trabajo para que comprenda que no es tan fácil como se ve, que el dinero no viene envuelto en una tarjeta de crédito ni se saca libremente de los cajeros automáticos", ejemplifica la psicóloga Cornejo.

En ese sentido, la asignación de una cantidad de dinero para que ellos utilicen a su antojo es un excelente modo de que tomen conciencia del valor de las cosas y de que a futuro se conviertan en consumidores responsables.

"La cultura light y los medios han generado precozmente más necesidades de las que un niño tiene, y es importante que él aprenda a identificar qué información le sirve y cuál no", comenta Valverde.

No plata a los pequeños
Como lo importante es que el aprendizaje sea progresivo, el asesor de finanzas Francisco Montaner propone un método, que le ha funcionado con sus hijos. "Soy de la teoría de que primero se les debe dar una plata semanal para que la gasten en lo que les parezca; después les entregas una mensual, más difícil de administrar, pero que los obliga a planificar sus gastos. Ya más grandes, la mesada puede ser con adelantos, cosa de que tengan noción de lo que es endeudarse", plantea.

Pese a que muchos papás están conscientes de los beneficios de este sistema, la mayoría tiene dudas respecto de cuál es la mejor edad para comenzar a darles dinero.

La respuesta de los especialistas es unánime: Los niños muy chicos confunden realidad con fantasía y no dominan los conceptos matemáticos, por lo que no es aconsejable pedirles que se hagan cargo de algo tan abstracto. Primero es necesario que por lo menos manejen la suma y la resta, y que sepan leer.

Si tienen menos de 8 años, lo ideal es buscar métodos alternativos y lúdicos que fomenten el ahorro, la solidaridad y la honradez, pero que les permita a los niños explorar el valor del dinero.
En esa tarea, el ejemplo de los adultos es definitivo. En la casa debe hablárseles del trabajo y estar al día con las cuentas.

EL MERCURIO (CHILE)

jueves, agosto 25, 2005

Fuera Gafas


Después de 26 años, más de la mitad de mi vida, usando gafas, hoy jueves finalmente me hice la operación de los ojos para eliminar la miopía.

Laoperación la hizo mi primo Carlos Gónima y duró en total 30minutos incluido el preoperatorio y el post-operatorio. La operación en sí no duró más de 10 segundos en cada ojo y aunque se hizo con rayo láser, no se veía ninguna luz incandescente. Uno se da cuenta solo por el olorcito a carne quemada.

Días después sigo en proceso de recuperación. El ojo izquierdo está perfecto. El derecho sigue con inconvenientes, aunque con mucha más visibilidad que la que tenía. Hay que esperar nuevos exámenes para saber cómo proceder.